Libros ojeados/Literatura iniciática

En esta nueva sección además de recomendarte libros te presentamos dos proyectos hermanos  con raices en nuestra Aldea.

Literatura Iniciática literaturainiciatica.com
Es un sitio Web que propone  un recorrido por la historia de la literatura para hacerla un poco más accesible y por sobre todo que sea siempre una invitación a iniciarnos como lectores. Además  esta web tiene como objetivo divulgar movimientos literarios, datos sobre autores, sus obras y  ciertos libros que por su significado histórico y su uso educativo o didáctico nos interesan particularmente.

Libros ojeados  librosojeados.empretienda.com.ar
Somos libreros de toda la vida, bibliotecarios y profesores de literatura; a través de la red o las redes queremos llegar y que les lleguen aquellos libros que siempre están ahí pero también los que están llegando de la mano de editoriales nuevas, independientes, raras, diferentes o viejas que resisten y se fortalecen como lo que se aferra a la vida. 
Es un gran sueño para nosotros y por eso vale la pena. Comenzaremos a andar este camino que conocemos un poco como lectores y trabajadores del libro, pero esta vez con la libertad de nuestro deseo, con la pasión de ser también protagonista en la infinita trama cultural que nos contiene”

Las aventuras de la China Iron
Ed. Penguin Random House 2017.

G
abriela Cabezón Cámara propone una de las visitas más definitivas al clásico de la literatura gauchesca, El gaucho Martín Fierro. Es una novela de viaje o “road novel”, de iniciación, de descubrimiento. Narrada desde la primera persona de un personaje que en el texto de José Hernández no tiene más nombre que una denominación genérica, “la china”. A diferencia de los padecimientos que lo esperan a Martín Fierro cuando es arrancado de su lugar y de la vida de campo junto a su familia, la china es embargada por una felicidad nueva, algo desconocido en sus días junto a su marido “la bestia” que los 14 años se la ganó en una partida de truco.

El relato está estructurado en tres espacios: el desierto, el fortín y tierra adentro. El viaje comienza con el encuentro de la china con Elizabeth, la esposa del gringo que también ha sido reclutado por la ley de leva para que cumpla con su condena en la frontera. Elizabeth será la mentora, la maestra dadora de todo para la joven china: un mundo apretado en la carreta e infinito a la vez; nuevos objetos, palabras, sensaciones, el amor y el sexo fogoso de los cuerpos en el campo que los rodea.
Cabezón Cámara sabe bien que lo que no se nombra no existe, y que el patriarcado borra e invisibiliza lo que después violenta y mata. Todo debe ser nombrado, el nombre propio que le ha sido negado a la china también se lo dará Liz y todo reventará de existencia en su nueva vida.

Elizabeth, la China, un perrito llamado Estreya y Rosario, un gaucho arriero que se suma a la trupe, cruzaran el desierto hacia la frontera. La naturaleza salvaje se abre para que todos puedan convivir en armonía en la nueva ecología que propone la autora, un mundo de criaturas abrazadas por el fuego de la libertad. La China inicia el viaje como una fuga y más tarde será una nueva forma de ser. Elizabeth busca a su marido “el gringo” que conocemos por las descripciones y burlas que le ha dedicado Martín Fierro en sus versos.

El fortín, la frontera y la estancia son la misma cosa; el texto sin dejar de ser una colección de bellas aventuras, desnuda el proyecto agrícola ganadero de un país, expresado en el terrateniente José Hernández, autor del Martin Fierro, pero esta vez como un personaje más en la novela que está en la frontera, vive en perpetuas orgias de sexo y alcohol. Odia a las mujeres, al gaucho y al indio casi por igual. Este Hernández ficcional ha conocido al gaucho Fierro, y lo ha escuchado cantar los versos que admite haber robado sin empacho para su best seller.

La caravana sigue su viaje, remontan el vuelo final hacia tierra adentro. El amor, el sexo, y la felicidad se ensanchan y expanden sin límites. Como en todo libro de aventuras en este tampoco faltan los caprichos del camino donde se volverán a cruzar la China, ahora, Josephine Star Iron Tararira con “la bestia” MF.

La tierra adentro, es una invitación a la vida y a un paisaje desaforado que se vuelve irresistible e incontrolable ya. Y con esta estocada final la obra pulveriza la metáfora del “mar en la tierra”, del mar como una tierra baldía,  el infinito desierto donde se aloja la barbarie o la nada infértil que tanto gastó la gauchesca del siglo XIX. Por el contrario, nos dicen estas bellísimas páginas: allí cada átomo, cada criatura, cada insecto,  cada animal, u hoja de hierba brilla, no como en una tierra fantástica, sino desde un espacio real que escapa del patriarcado que hace años no se aguanta más y tiene que caer.